El grupo

El grupo

El grupo

Corría el año 1984, cuando unos jóvenes me plantaron a partir de una semilla que provenía de un árbol cercano llamado Goizalde Eskaut Taldea. En un principio fui plantado en el Colegio de las Adoratrices; por aquel entonces sólo tenía una rama con pocas hojas, pero poco a poco fui creciendo y nacieron nuevas ramas cargadas de hojas.

A la edad de 8 años me trasplantaron a la recién construida Parroquia de Birjinetxe, donde vivo desde entonces. Fue aquí donde me convertí en un frondoso árbol, que llegó a tener cientos de hojas. Y como todos, tuve mis años de vacas gordas y flacas.Sin embargo, gotita a gotita he ido recuperándome hasta quedarme como me ves ahora: con 70 y pocas hojas repartidas en 5 ramas, y 11 raíces. Además, parece que
este año está siendo muy bueno, porque presiento que nuevas raíces están a punto de salirme. Mucha gente del barrio me conoce por mis frutos, de color negro con motitas amarillas, como el plátano de Canarias, pero al revés. Las primeras raíces decidieron que mi fruto fuese de estos colores “amarillo y negro”, que representarían el cambio de la noche al día con el amanecer, el “nacimiento” del sol; de ahí mi nombre Jaiotza. Desde que me plantaron tuve claro cuál iba a ser mi misión en la vida: hacer de mis hojitas unas personas de bien, cuidándolas desde que están en la rama más pequeña hasta que ésta se hace la más grande. Es aquí cuando, por mucha pena que me dé, mis hojitas tienen que caerse. Espero que todo lo que han aprendido conmigo les sirva de algo allí donde estén, y que hagan de este enorme jardín un lugar mejor. Desde hace 30 años, Jaiotza apuesta por una acción trasformadora de la sociedad desde las personas, de acuerdo al ideario de Euskalerriko Eskautak.